III
En la primera vuelta
de la segunda escalera
Volteé y miré abajo
La misma forma
distorsionada sobre la barandilla
Debajo del
vapor en el aire fétido
Luchando con
el demonio de las escalera quien lleva puesto
El rostro
engañoso de la esperanza y la desesperación.
En la segunda
vuelta de la segunda escalera
Los dejé
distorsionándose, volteando hacia abajo;
No había
ningún rostro y la escalera era oscura,
Húmeda, dentada, como la boca aburrida de
un hombre viejo, más allá de lo reparable,
O el esófago
con dientes de un tiburón anciano.
En la primer vuelta
de la tercera escalera
Se encontraba una
ventana con ranuras, cóncava como el fruto de los higos
Y más allá de
un espino blanco en flor y una escena pastosa
La figura de amplia espalda vestida de
azul y verde
Embruja las horas de mayo con su flauta antigua.
El cabello que nada sobre el viento es
dulce, cabello café sobre la boca que sopla,
Cabello café y lila;
Distracción, música de flauta, paradas y
pasos de la mente sobre la tercer escalera,
Desvaneciéndose, desvaneciéndose; fuerza
más allá de la esperanza y la desesperación
Subiendo por la tercer escalera.
Señor, yo
valgo nada
Señor, yo
valgo nada
Pero sé sólo pronunciar
la palabra.
Traducción Pavlo Aurel
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