jueves, 31 de agosto de 2017

El Disparo - Ted Hughes



Tu culto necesitaba un dios.
Donde le hacía falta uno, lo encontraba.
Personas ordinarias se volvieron dioses –
Deificados por tu capricho
Que parecía haber sido diseñado en el nacimiento de un dios.
Era un buscador de dioses. Un hallador de dioses.
Tu Papá te había estado acercando a Dios
Cuando su muerte presionó el gatillo.
                                                           En ese resplandor
Contemplaste toda tu vida. Rebotaste
La longitud de tu carrera Alfa
Con la furia
De una bala a alta velocidad
Que no puede emitir un libra
De energía cinética. El elegido
Más o menos murió en el impacto –
Fueron demasiado mortales para tomarla. Tenían la cabeza llena de cosas
Provisionales, especulativas, meras auras.
Eventos más allá de la barrera del sonido en tu pista de vuelo.
Pero dentro de tu Kleenex empapado de sollozos
Y tus pánicos nocturnos de cada sábado,
Debajo de tu cabello peinado de esta forma y de esta otra,
Detrás de lo que parecían rebotes
Y la cascada de gritos en picada,
Fuiste inamovible.
Estabas vestida con una chaqueta de oro, de plata sólida,
Con las puntas de níquel. La trayectoria perfecta
Como a través del éter. Incluso la cicatriz en la mejilla,
Donde parecías haber untando concreto,
Sirvió como un surco saqueado
Que te conservaba verdadera.
                                               Hasta tu objetivo real
Escondido detrás de mí. Tu Papá,
El dios con la pistola humeante. Por mucho tiempo
Vago como la niebla. Incluso no supe
Que había sido golpeado,
O que te habías ido limpia a través de mí –
Para enterrarte después de todo en el corazón de dios.

En mi lugar, el chamán correcto
Te hubiera capturado al vuelo con sus manos desnudas,
Lanzándote, enfriando, una mano con la otra,
Sin Dios, feliz, quieta.
                                               Arrebaté
Un mechón de tu cabello, tu anillo, tu reloj, tu camisón.



Versión Paul Olvera


Tomado de:
Collected poems. Ted Hughes. 1st edition. Edited by Paul Keegan. Farrar, Straus and Giroux. New York. USA. 2003. Birthday Letters. pp. 1052-1053