sábado, 29 de septiembre de 2018

Las historias del tercer hermano – J. M. Coetzee (The Childhood of Jesus)



            ‘Hace mucho tiempo había tres hermanos y era invierno y estaba nevando y la madre dijo, Tres Hermanos, Tres Hermanos, siento un gran dolor dentro de mí y me temo que moriré a menos que uno de ustedes vaya en busca de la Mujer Sabia que resguarda la hierba preciosa del remedio.
            Entonces el Primer Hermano dijo, Madre, Madre, encontraré a la Mujer Sabia. Y se puso su capa y salió a la nieve y se encontró a un zorro y el zorro le dijo, ¿A dónde vas, Hermano? Y el Hermano dijo, Estoy buscando a la Mujer Sabia que resguarda la hierba preciosa del remedio, por eso no tengo tiempo de hablar contigo, Zorro. Y el zorro dijo, Dame comida y te mostraré el camino, y el Hermano dijo, Quítate de mi camino, y le dio una patada al zorro y se adentró en bosque y nunca más se volvió a escuchar nada de él.
            Después la Madre dijo, Dos Hermanos, Dos Hermanos, siento un gran dolor dentro de mí y me temo que moriré a menos de que uno de ustedes vaya en busca de la Mujer Sabia que resguarda la hierba preciosa del remedio.
            Entonces el Segundo Hermano dijo, Madre, Madre, yo iré, y se puso su capa y salió a la nieve y se encontró a un lobo y el lobo le dijo, Dame comida y te mostraré el camino que conduce a la Mujer Sabia, y el Hermano dijo, Quítate de mi camino, Lobo, y le dio una patada y se adentró en el bosque y nunca más se volvió a escuchar nada de él.
            Después la Madre dijo, Tercer Hermano, Tercer Hermano, siento un gran dolor dentro de mí y me temo que moriré a menos de que me traigas la preciosa hierba del remedio.
            Entonces el Tercer Hermano dijo, No tengas miedo, Madre, encontraré a la Mujer Sabia y traeré la preciosa hierba del remedio. Y salió a la nieve y se encontró a un oso y el oso dijo, Dame comida y te mostraré el camino que conduce a la Mujer Sabia. Y el Tercer Hermano dijo, Con mucho gusto, Oso, te daré lo que me pidas. Entonces el oso dijo, Dame tu corazón para que lo devore. Y el Tercer hermano dijo, Con mucho gusto te daré mi corazón. Entonces le dio su corazón al oso y este lo devoró.
            Después el oso le mostró un sendero secreto, y él pudo llegar a la casa de la Mujer Sabia y tocó la puerta y la Mujer Sabia dijo, ¿Por qué estás sangrando, Tercer Hermano? Y el Tercer Hermano dijo, Le di mi corazón al oso para que lo devorara y así pudiera mostrarme el camino, porque debo llevar a casa la preciosa hierba del remedio que curará a mi madre.
            Entonces la Mujer Sabia dijo, Mira, aquí está la preciosa hierba del remedio cuyo nombre es Escamel, y porque tuviste fe y renunciaste a tu corazón para que fuera devorado, tu madre será curada. Sigue las gotas de sangre a través del bosque y encontrarás el camino a casa.
            Después el Tercer Hermano encontró el camino a casa y le dijo a su madre, Mira, Madre, aquí está la hierba Escamel, y ahora adiós, debo irme porque el oso ha devorado mi corazón. Y su madre comió de la hierba Escamel y de inmediato fue curada, y dijo, Mi Hijo, Mi Hijo, veo que estás resplandeciendo con una luz grande, y era verdad, él estaba resplandeciendo con una luz grande y después fue llevado al cielo.’

Versión Paul Olvera

Tomado de:
J. M. Coetzee. The Childhood of Jesus. Penguin Books. USA. 2014. pp. 146-147