Campania Italiana 1039, camino abierto
¡Bah!
Le he cantado a las mujeres en tres ciudades,
Pero
todo es lo mismo;
Ahora le
cantaré al sol.
Labios,
palabras, y todo lo haces caer en la trampa,
Sueños,
palabras, y son como joyas,
Encantamientos
extraños de la vieja deidad.
Cuervos,
noches, atractivos:
Y ahora
no están;
Ahora
se han convertido en el alma de la canción.
Ojos,
sueños, labios, y la noche se va.
Andando
en el camino una vez más,
Ellos
no están.
Olvidadizos
en las torres de nuestra sintonía
Una vez
más dirigiéndose al viento en runas.
Nos
sueñan hacía al frente y
Suspirando,
dicen, “¡Podría Cino
Cino el
apasionado, el de los ojos arrugados,
Alegre
Cino, de sonrisa aguda,
Cino,
el atrevido, el burlón,
Cino el
delicado, el más fuerte de su tribu
Que
vagabundea viejos días debajo de la luz del sol,
Podría
Cino del Laúd si estuviera aquí!”
Una
vez, dos veces, al año–
Vagamente
de esto hablan:
“¿Cino?” “Oh, sí, Cino Polnesi
¿Es del cantante de quien hablas?”
Ah, sí, pasó por aquí una vez,
Un pícaro, pero …
(Oh todos estos vagabundos son los mismos),
¡Pega! ¿Son las canciones suyas?
¿O de otros las que él canta?
Pero tú,
Mi Señor, ¿cómo está tu ciudad?”
Pero tú
“Mi Señor,” ¡Piedad de Dios!
Y todos
aquellos que conocí estaban afuera, Mi Señor, tú
eras
Cino sin tierra, incluso como lo soy,
Oh
Sinistro.
Le he
cantado a las mujeres en tres ciudades.
Pero
todo es uno.
Le
cantaré al sol.
… ¿eh?
… la mayoría de ellas tenían ojos grises,
Pero
todo es uno. Le cantaré al sol.
“’¡Apolo Febo, viejo sartén de hojalata, tú
Glorificas el día de la égida de Zeus,
Escudo de acero azul, el cielo está sobre
nosotros
Ofrece al jefe tu lustrosa felicidad!
¡Apolo Febo, para apaciguar nuestro camino
Haz de tu risa nuestro canto del vagabundo;
Trata que tu resplandor soporte el cuidado.
Nubes y lágrimas de lluvia pasan y flotan!
Buscando siempre el camino recién tendido
Hacia los jardines del sol …
. .
. . .
.
Le he cantado a las mujeres en tres ciudades
Pero todo es uno.
Le cantaré al blanco de las aves
En las aguas azules del cielo,
Las nubes que son la espuma de su mar.”
Versión Pavlo Aurel
Tomados de: Collected
Shorter Poems. Ezra Pound. Faber and Faber Limited. UK. 1971. pp.3-4