Cómo deseo que pudiese volar
hacia donde nadie pudiera verme,
detrás del rayo de luz
sin dejar rastro alguno.
Pero tú—permite que la luz te abrace.
Esa es la felicidad única.
Aprende de las estrellas el significado
de la luz.
Si es un rayo, si es una luz,
eso es sólo porque
el susurro y la plática de los amantes
la hace fuerte y cálida.
Y quiero decirte
que estoy susurrando,
te estoy ofreciendo al rayo,
pequeño, en susurros.
Voronezh. 23 de marzo de 1937
Versión Paul Olvera
Tomado de: The Selected Poems of Osip Mandelstam. Translated by Clarence Brown and
W. S. Merwin. New York Review Books classics. USA. August 2004. p. 96