I.
Ahora, ¿qué podría afligirte, criatura
miserable,
Sola y pálidamente vagabunda?
El junco se ha marchitado cerca del lago
Y ningún ave canta.
II.
Ahora, ¿qué podría afligirte, criatura
miserable,
Tan demacrada y diciendo congoja, aléjate?
El granero de la ardilla está lleno,
Y la cosecha ha terminado.
III.
Miro una azucena sobre tu frente,
Humedecida con angustia y rocío de
fiebre;
Y sobre tu mejilla una rosa desvaneciéndose
Marchitándose rápidamente, también.
IV.
Me encontré con una mujer en la pradera
Completamente bella, una niña hada;
Su cabello era largo, su pie era ligero,
Y sus ojos eran salvajes.
V.
La coloque sobre mi corcel,
Y nada más vi durante todo el día;
En algunos caminos ella se inclinó, y cantó
Una canción de un cuento de hadas.
VI.
Hice una guirnalda para su cabello,
Y pulseras también, y una zona
fragante;
Me miró a los ojos como si de verdad me amara,
Y dejó escapar un gemido dulce.
VII.
Ella me descubrió raíces de un dulce deleite,
Y una miel salvaje, y un rocío de
maná;
Y muy seguramente en un lenguaje extraño dijo,
De verdad te amo.
VIII.
Me llevó a su gruta élfica,
Y ahí me contempló y suspiró
profundamente
Y ahí cerré sus salvajes ojos tristes—
Y le di un beso a la hora de
dormir.
IX.
Y ahí dormimos sobre el musgo,
Y ahí soñé, ay, que una calamidad
sucedía,
El último sueño que he tenido
Sobre la parte fría del monte.
X.
Miré reyes pálidos, y príncipes también,
Guerreros pálidos, con una palidez
de muerte todos ellos;
Quienes gritaron –“¡La belle Dame sans merci
Te tiene como esclavo!”
XI.
Miré sus labios hambrientos sobre el crepúsculo
Con una advertencia terrible
boquiabiertos,
Y me desperté, y me hallé aquí
Sobre la parte fría del monte.
XII.
Y este es el porqué de quedarme aquí
Solo y pálidamente vagabundo;
Aunque el junco se ha marchitado cerca del lago,
Y ningún ave canta.
Versión Paul Olvera
Tomado de:
The Poetical Works of John Keats. John Keats. Edited by H, Buxton
Forman. Oxford University Press. Great Britain. 1953. pp. 354-356