miércoles, 26 de abril de 2017

Los Hombres Huecos - T. S. Eliot


Una moneda para este Pobre Hombre

I

Somos los hombres huecos
Somos los hombres de paja
Apoyados unos sobre otros
Cabezas atiborradas de heno. ¡Ay!
Nuestras voces secas, cuando
Murmuramos todos juntos
Son silenciosas y sin sentido
Como el viento sobre el pasto seco
O los pies de las ratas sobre vasos rotos
En nuestro sótano árido

Figura sin forma, sombra sin color,
Fuerza paralizada, gesto sin movimiento;

Aquellos que han cruzado
Con ojos concentrados, hacia el otro Reino de la muerte
Recuérdenos – si acaso – no como las almas
Violentas y perdidas, sino
Como los hombres huecos
Los hombres de paja.

II

Ojos que no me atrevo a ver en sueños
En el reino de ensueño de la Muerte
Estos no aparecen:
Ahí, los ojos son
Luz solar sobre una columna destrozada
Ahí, hay un árbol columpiándose
Y las voces se encuentran
En el canto del viento
Más alejadas y más solemnes
Que una estrella a punto de morir.

Déjame no estar más cercano
En el reino de ensueño de la muerte
Déjame también usar
Disfraces intencionados
Abrigos de rata, piel de cuervo, báculos cruzados
En un campo
Comportándose como el viento se comporta
No más cercano –

Sin aquella última reunión
En el reino del crepúsculo

III

Este es la tierra sin vida
Esta es la tierra del cactus
Aquí las imágenes de piedra
Son erigidas, aquí reciben
Los ruegos de la mano de un hombre muerto
Debajo del titilar de una estrella a punto de morir.

Sucede lo mismo
En el otro reino de la muerte
Despertando a solas
A la hora cuando estamos
Temblando de ternura
Labios que besarían
Forman oraciones dirigidas a la piedra destrozada.

IV

Los ojos no están aquí
No hay ojos aquí
En este valle de estrellas moribundas
En este valle hueco
Esta mandíbula destrozada de nuestros reinos perdidos.

En este lugar último donde nos encontramos
Vamos a tientas
Y evitamos hablar
Reunidos en esta playa sobre el río tumefacto

Ciegos, aunque
Los ojos reaparezcan
Como la estrella perpetua
Rosa plurihojal
Del reino crepuscular de la muerte
La esperanza sólo
De los hombres vacíos.

V

Aquí caminamos alrededor de los nopales
Los nopales los nopales
Aquí caminamos alrededor de los nopales
A las cinco en punto de la mañana.

Entre la idea
Y la realidad
Entre el movimiento
Y el acto
Cae la Sombra
Porque Tuyo es el Reino

Entre la concepción
Y la creación
Entre la emoción
Y la respuesta
Cae la Sombra

La vida es muy larga

Entre el deseo
Y el espasmo
Entre la potencia
Y la existencia
Entre la esencia
Y la pendiente
Cae la Sombra
Porque Tuyo es el Reino

Porque Tuyo es
La vida es
Porque Tuyo es el

De esta manera es como el mundo llega a su fin
De esta manera es como el mundo llega a su fin
De esta manera es como el mundo llega a su fin
No con un golpe sino con un quejido.


Versión Paul Olvera


Tomado de:
Let Us Go Then, You and I Selected Poems. T. S. Eliot. Faber and Faber. UK. 2009. pp. 65-70