martes, 31 de marzo de 2015

En Castle Wood - Emily Brontë


El día ha llegado a su fin, el sol invernal
Se ha puesto sobre el cielo plomizo;
Y lúgubre el curso por donde ha caminado,
Y tenues los rayos que poco a poco enmudecen.

Ninguna estrella alumbrará mi noche que se acerca;
Ninguna luna de esperanza brillará por mí;
Llevo un luto que ningún cielo podría soportar ante su mirada,
Y nunca añoré ningún sendero divino.

A pesar de la difícil tarea de la vida, yo no pedí
Ayuda celestial, ánimo divino:
Miré a mi destino sin su máscara,
Y lo enfrenté, también, sin derramar una lágrima.

La pena que presiona este pecho aún palpitante
Fue más pesada de lo que la tierra puede ser;
¿Y quién tendría temor al descanso eterno
Cuando la jornada de trabajo fue la agonía?

La oscuridad hace descender el miedo de esta desesperación
Sobre los espíritus que nacieron para ser felices;
Pero yo fui criada como la compañera del cuidado,
La niña acogida por la dolorosa angustia.

Ningún suspiro para mí, nada de simpatía,
Ningún deseo quede guardado debajo de mi alma;
Mi corazón está muerto desde mi niñez,
Impaciente por dejar que el cuerpo se marche.


2 de febrero de 1844.


Traducción Pavlo Aurel


Tomado de: Wuthering Heights. Emily Brontë. Heinemann Educational Books Ltd. Great Britain. 1973. pp. 294-295.

viernes, 20 de marzo de 2015

ESCUCHA, DAISY. CUANDO MUERA, AUNQUE - Álvaro de Campos


Sobre un barco hacia oriente
Diciembre 1913

Escucha, Daisy. Cuando muera, aunque
tú quizá no sientas nada, debes
decirle a todos mis amigos en Londres cuanto
mi pérdida te hace sufrir. Después ve

a York, donde clamas haber nacido
(pero no creo nada de lo que cuentas),
a decirle a aquel pobre chico quien me dio
tantas horas de alegría (pero por supuesto

tú no sabes nada de aquello) que estoy muerto.
Aunque a él, a quien pienso que sinceramente
amé, no le importará… Luego ve y hazlo

público a esa extraña chica llamada Cecily,
quien creyó que algún día sería grande…

¡Al demonio con la vida y con todos en ella!


Traducción Pavlo Aurel


Tomado de:
Fernando Pessoa & Co. Selected Poems. Fernando Pessoa. Edited and Translated from the Portuguese by Richard Zenith. USA. 2003. P. 144.

domingo, 15 de marzo de 2015

Una confesión - Czeslaw Milosz


Señor mío, amé la mermelada de fresa
y el dulzor oscuro del cuerpo de una mujer.
También el vodka bien escanciado, arenques en aceite de oliva,
esencias de canela, de clavo.
Entonces, ¿qué tipo de profeta soy? ¿Por qué debió tu espíritu
visitar a un hombre como yo? Muchos otros
fueron justamente llamados, y merecedores de confianza.
¿Quién pudo haber confiado en mí? Porque ellos vieron
como vaciaba los vasos, me lanzaba sobre la comida,
y miraba con lujuria el cuello de la mesera.
Imperfecto y consciente de ello. Deseando grandeza,
capaz de reconocer la grandeza donde sea que se encuentre,
y todavía no muy, sólo en parte, clarividente,
yo sabía lo que se le dejaba a los hombres tan pequeños como yo:
un festín de esperanzas cortas, una carrera de orgullo,
un torneo de jorobados, literatura.


Berkeley, 1985


Traducción Pavlo Aurel

Tomado de:
If There is No God: Selected Poetry and Prose of Czeslaw Milosz. Burning Man Books. USA. 2007. E-book.

domingo, 8 de marzo de 2015

“sobre una ana flor” - kurt schwitters


¡oh tú, amada mía de mis 27 sentidos, te amo!
tú, tuyo, tú tú, yo tú, tú yo, --- ¿nosotros?
¡eso no se ha escuchado casualmente por aquí!
¿quién eres tú, interminable mujer, quién eres, quién eres?
la gente dice que tú ya has sido.
déjalos hablar, ellos no saben cómo se encuentra el campanario.
tú llevas el gorro sobre tus pies y caminas con tus manos,
sobre tus manos caminas tú.
hola, a tu vestido rojo, entre dobleces blancos aserrado,
al rojo yo amo ana flor, rojo-yo te amo a ti.
tú, tuyo, tú tú, yo tú, tú yo, --- ¿nosotros?
¡eso se ha escuchado casualmente en los fríos rescoldos!
ana flor, roja ana flor, ¿qué dice la gente?
la pregunta del millón:
1. ana flor tiene un ave,
2. ana flor es roja.
3. ¿de qué color es el ave?
azul es el color de tu cabello amarillo,
rojo es el color de tu ave verde.
tú delicada chiquilla con tu vestido de todos los días,
tú animal verde y amado, ¡te amo!
tú, tuyo, tú tú, yo tú, tú yo, --- ¿nosotros?
eso se ha escuchado en el --- torso de los rescoldos.
¡ana flor, ana, a---n---a!
yo hago gotear en mi boca tu nombre.
tu nombre se encharca como suave grasa de res.
eso lo sabes ana, eso lo sabes bien,
se te puede también desde aquí leer.
y tú, tú la más maravillosa de todas,
tú vienes desde allá, como si fueras hacia adelante:
a-----n-----a
grasa de res gotea un hachazo sobre mi columna vertebral.
ana flor,
tú pobre animalillo,
¡te-----amo!


Traducción de Pavlo Aurel