Duración de un día sin vos, sin ti, sin Tú, sin Nosotros
sin
que mi mano sobre tus rodillas
yendo
y viniendo te hable a su manera,
sin
que la otra en la melena
de la que adoro estrechar la fuerza de sus crines,
frote amorosamente la cabeza que temo…
Duración de un día sin que nuestras frentes a las que
todo cerca,
incluso la idea amarga y la sombra del reproche,
sin que nuestras frentes hayan intercambiado sus ojos,
los míos bebiendo los tuyos, tus bellos misteriosos,
y en los míos los tuyos viendo luz y lágrimas…
Oh qué día tan largo… Me siento mal. Mi espíritu no tiene
más armas
y si no estás aquí, junto a mí, la muerte
se me hace familiar y me muerde sordamente.
Estoy entre ella y tú; lo siento a cada instante.
Depende de tu corazón que viva o muera,
ahora lo sabes, si alguna vez dudaste
de que pudiera morir por la que amaba,
porque hiciste de mi alma una hoja que tiembla
como la del sauce, ay, que ayer juntos
mirábamos flotar ante nuestros ojos de amor,
en la ternura de oro del caer de la tarde…
22 de mayo de 1945.
Poemas de Paul Valéry. Corona
& Coronilla. Paul Valéry. Ediciones Hiperión. Madrid. 2008. p.362