martes, 31 de marzo de 2015

En Castle Wood - Emily Brontë


El día ha llegado a su fin, el sol invernal
Se ha puesto sobre el cielo plomizo;
Y lúgubre el curso por donde ha caminado,
Y tenues los rayos que poco a poco enmudecen.

Ninguna estrella alumbrará mi noche que se acerca;
Ninguna luna de esperanza brillará por mí;
Llevo un luto que ningún cielo podría soportar ante su mirada,
Y nunca añoré ningún sendero divino.

A pesar de la difícil tarea de la vida, yo no pedí
Ayuda celestial, ánimo divino:
Miré a mi destino sin su máscara,
Y lo enfrenté, también, sin derramar una lágrima.

La pena que presiona este pecho aún palpitante
Fue más pesada de lo que la tierra puede ser;
¿Y quién tendría temor al descanso eterno
Cuando la jornada de trabajo fue la agonía?

La oscuridad hace descender el miedo de esta desesperación
Sobre los espíritus que nacieron para ser felices;
Pero yo fui criada como la compañera del cuidado,
La niña acogida por la dolorosa angustia.

Ningún suspiro para mí, nada de simpatía,
Ningún deseo quede guardado debajo de mi alma;
Mi corazón está muerto desde mi niñez,
Impaciente por dejar que el cuerpo se marche.


2 de febrero de 1844.


Traducción Pavlo Aurel


Tomado de: Wuthering Heights. Emily Brontë. Heinemann Educational Books Ltd. Great Britain. 1973. pp. 294-295.

No hay comentarios:

Publicar un comentario