jueves, 26 de octubre de 2017

Lolita (Poema) - Vladimir Nabokov


Se busca, se busca: Dolores Haze.
Cabello: café. Labios: rojos.
Edad: cinco mil trescientos días.
Profesión: ninguna, o “estrella en ciernes.”

¿Dónde te escondes, Dolores Haze?
¿Por qué te escondes, querida?
(Hablo aturdido, camino en un laberinto,
No puedo salir, el estornino dijo.)

¿Dónde andarás, Dolores Haze?
¿Qué modelo es la alfombra mágica?
¿Es un Cougar Crema el que está a la moda?
¿Y dónde estás estacionada, mi pequeña jaguar?

¿Quién es tu héroe, Dolores Haze?
¿Lo es todavía un artista famoso con gorra triste?
¡Oh, los días templados y las bahías con palmas
Y los carros, y las barras, mi Carmen!

¡Oh, Dolores, esa máquina de discos lastima!
¿Todavía bailas, querida?
(Con tus levis gastados y tus playeras rotas,
Y yo, en mi esquina, ‘gruñendo’).

Muy feliz, muy feliz es el retorcido McFate
Viajando por los Estados Unidos con una niña-esposa,
Arando a su Molly en cada estado,
Entre la salvaje naturaleza protectora.

¡Mi Dolly, mi locura! Sus ojos eran vair,
Y nunca los cerró cuando la besaba.
¿Conoce un perfume antiguo llamado Soleil Vert?
¿Es de Paris, señor?

L’autre soir un air froid d’opéra m’alita:
Son fél –bien fol est qui s’y fie!
Il niege, le décor s’écroule, Lolita!
Lolita, qu’ai-je fait de ta vie?

¡Oficial, oficial, ahí van
En la lluvia, donde la tienda con luces se encuentra!
Y sus calcetines son blancos, y la amo tanto,
Y su nombre es Haze, Dolores.

¡Oficial, oficial, ahí van
Dolores Haze y su amante!
Saque su arma y siga al carro.
Ahora salga disparado y póngase a cubierto.

Se busca, se busca: Dolores Haze.
Su mirada soñolientamente gris nunca se encoje.
Noventa libras es todo lo que pesa
Con una altura de sesenta pulgadas.

Mi auto renguea, Dolores Haze,
Y la última larga vuelta es la más pesada,
Y seré tirado donde la mala hierba se pudre,
Y lo que queda es herrumbre y polvo de estrellas.

Versión Paul Olvera

Tomado de: The Annotated Lolita. Vladimir Nabokov. Edited by Alfred Appel, Jr. Vintage Books. New York. 1991. pp. 255-257


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