‘Hace
mucho tiempo había tres hermanos y era invierno y estaba nevando y la madre
dijo, Tres Hermanos, Tres Hermanos, siento un gran dolor dentro de mí y me temo
que moriré a menos que uno de ustedes vaya en busca de la Mujer Sabia que resguarda
la hierba preciosa del remedio.
Entonces
el Primer Hermano dijo, Madre, Madre, encontraré a la Mujer Sabia. Y se puso su
capa y salió a la nieve y se encontró a un zorro y el zorro le dijo, ¿A dónde
vas, Hermano? Y el Hermano dijo, Estoy buscando a la Mujer Sabia que resguarda
la hierba preciosa del remedio, por eso no tengo tiempo de hablar contigo,
Zorro. Y el zorro dijo, Dame comida y te mostraré el camino, y el Hermano dijo,
Quítate de mi camino, y le dio una patada al zorro y se adentró en bosque y
nunca más se volvió a escuchar nada de él.
Después
la Madre dijo, Dos Hermanos, Dos Hermanos, siento un gran dolor dentro de mí y
me temo que moriré a menos de que uno de ustedes vaya en busca de la Mujer
Sabia que resguarda la hierba preciosa del remedio.
Entonces
el Segundo Hermano dijo, Madre, Madre, yo iré, y se puso su capa y salió a la
nieve y se encontró a un lobo y el lobo le dijo, Dame comida y te mostraré el
camino que conduce a la Mujer Sabia, y el Hermano dijo, Quítate de mi camino,
Lobo, y le dio una patada y se adentró en el bosque y nunca más se volvió a
escuchar nada de él.
Después
la Madre dijo, Tercer Hermano, Tercer Hermano, siento un gran dolor dentro de
mí y me temo que moriré a menos de que me traigas la preciosa hierba del
remedio.
Entonces
el Tercer Hermano dijo, No tengas miedo, Madre, encontraré a la Mujer Sabia y
traeré la preciosa hierba del remedio. Y salió a la nieve y se encontró a un
oso y el oso dijo, Dame comida y te mostraré el camino que conduce a la Mujer
Sabia. Y el Tercer Hermano dijo, Con mucho gusto, Oso, te daré lo que me pidas.
Entonces el oso dijo, Dame tu corazón para que lo devore. Y el Tercer hermano
dijo, Con mucho gusto te daré mi corazón. Entonces le dio su corazón al oso y
este lo devoró.
Después
el oso le mostró un sendero secreto, y él pudo llegar a la casa de la Mujer
Sabia y tocó la puerta y la Mujer Sabia dijo, ¿Por qué estás sangrando, Tercer
Hermano? Y el Tercer Hermano dijo, Le di mi corazón al oso para que lo devorara
y así pudiera mostrarme el camino, porque debo llevar a casa la preciosa hierba
del remedio que curará a mi madre.
Entonces
la Mujer Sabia dijo, Mira, aquí está la preciosa hierba del remedio cuyo nombre
es Escamel, y porque tuviste fe y renunciaste a tu corazón para que fuera
devorado, tu madre será curada. Sigue las gotas de sangre a través del bosque y
encontrarás el camino a casa.
Después
el Tercer Hermano encontró el camino a casa y le dijo a su madre, Mira, Madre,
aquí está la hierba Escamel, y ahora adiós, debo irme porque el oso ha devorado
mi corazón. Y su madre comió de la hierba Escamel y de inmediato fue curada, y
dijo, Mi Hijo, Mi Hijo, veo que estás resplandeciendo con una luz grande, y era
verdad, él estaba resplandeciendo con una luz grande y después fue llevado al
cielo.’
Versión Paul Olvera
Tomado de:
J. M. Coetzee. The Childhood of Jesus. Penguin Books. USA. 2014. pp.
146-147
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